Cuando el sexo genera más preocupaciones que disfrute y se presentan una serie de dudas que la pareja no sabe resolver, la visita al sexólogo es necesaria. Muchas personas se cohíben de visitar a un especialista por miedo a reconocer que necesitan ayuda, sin embargo, conversar abiertamente con la pareja y aceptar que requieren el asesoramiento de un experto es el primer paso para solucionar los problemas de alcoba. En Eme de Mujer te ofrecemos esta guía de situaciones en las que ir al sexólogo es más que pertinente.
Baja frecuencia sexual
Cuando la pareja está casada es común que la frecuencia de los encuentros sexuales disminuya en comparación a cuando eran novios. Sin embargo, existen parejas que pueden llegar a tener 10 relaciones sexuales durante un año y esto es una alarma muy clara de que algo no está bien en la relación. Infidelidad, estrés, desamor… Son muchos los factores que pueden intervenir en la frecuencia sexual, por lo que conversar con un experto puede ayudar a la pareja a descubrir la razón y a encontrar la solución.
Infidelidad
Superara la infidelidad no es tarea fácil. Por más que la parte afectada haya decidido perdonar e intentarlo de nuevo, siempre queda un gusanito de inseguridad y dolor que, normalmente, suele despertarse al momento de las relaciones sexuales.
Disfunción erectil
Muchas veces la disfunción erectil es producto del estrés, de la depresión o enfermedades como la diabetes. Sin embargo, esta situación tiene la capacidad de afectar emocionalmente a la pareja y es el sexólogo quien los hará entender que sí existe solución para su problema.
Dismunución del deseo sexual
El estrés suele ser la principal causa de la pérdida del apetito sexual, pero también hay que mencionar los problemas personales, las peleas, enfermedades, la rutina y trastornos del sueño. Hablar abiertamente con la pareja es necesario para que no se sienta rechazado. Reconocer el problema y no obtener una mejoría requiere la ayuda de un experto.
Eyaculación precoz
Para muchos hombres este tema es 100% tabú, pero una vez que obtienen la ayuda de un sexólogo se sienten agradecidos por encontrar herramientas para mejorar su condición y la calidad del sexo.
Anorgasmia selectiva
Suele ocurrir cuando la mujer no puede conseguir el orgasmo con una pareja, pero sí lo ha experimentado con otro compañero o a través de la masturbación. Muchas veces se trata de un factor emocional que impide alcanzar el clímax, pero otras veces puede ser un problema físico. Visitar al sexólogo en estos casos es más que necesario porque es él quien ayudará a encontrar la respuesta y la solución al problema.
Incapacidad orgásmica
Su nombre lo dice, es la incapacidad de la mujer para alcanzar orgasmos. Al igual que el punto anterior puede ser por un factor físico, complejo o emocional. En el caso de los hombres puede ocurrir la incapacidad eyaculatoria por ansiedad o la eyaculación hacia atrás, que sucede cuando el semen, en lugar de ser expulsado, se desvía a la vejiga impidiendo el clímax.
Dolor durante la penetración
“Es que yo soy muy estrecha…” Existen múltiples posiciones sexuales para que esa frase deje de ser una causa del dolor durante la penetración vaginal. Por lo general este problema se resuelve fácilmente con la visita al sexólogo. El dolor durante la penetración puede ser causa de una infección o enfermedad y, sorprendentemente, hay quienes aseguran que también tiene una carga emocional: ¡al diablo con las emociones!
El sexo después de una enfermedad
Después de superar enfermedades como el cáncer de mama es común que disminuya la frecuencia sexual, ya sea por el trauma de la mujer, por el miedo del hombre de hacerle daño o por el efecto secundario de algunas medicinas. El sexólogo ofrecerá a la pareja una guía para retomar el acto sexual según las necesidades y comodidades de ambos.