Un cazador sufrió un brutal ataque por parte de un ciervo en un bosque de Lesperon, en Francia, por el cual tuvo que ser suturado con 50 puntos en el rostro.
Tras el ataque, el cazador se levantó desorientado y mareado como si estuviera “borracho“. Admitió que “no sabía que tenía media cara arrancada“ y un compañero fue quien le advirtió y llamó a emergencias. Posteriormente un helicóptero lo trasladó a un hospital de la ciudad de Burdeos.
“Los perros perseguían a un ciervo que se paró justo delante. Me quedé inmóvil, sé cómo hay que actuar en situaciones así, pero no sirvió de nada. El animal me miró y cargó. Después pasó por encima de un salto y continuó su carrera”, dijo el cazador según Contexto Tucumán.