Ya los Cachorros de Chicago han tomado algunas decisiones en el pasado para tratar de reimpulsar su ofensiva y no han tenido mucho éxito. Sin embargo, Theo Epstein (gerente general) y compañía vieron este año en Carlos González algo atractivo para revertir los fallos anteriores y apuestan todo por ello.
En 2018, Chicago trajo a Daniel Murphy a mitad de temporada para que fuera una bujía en su lineup, apoyándose en imágenes del hombre que los había torturado en la serie de campeonato de 2015, pero no cuajó del todo. Por lo que este año, han agregado otra némesis zurda para intentar agregar algo de “pop” a la alineación, aunque con más destreza.
González había estado luchando esta temporada en Cleveland, bateando apenas .210 con un OPS de .558 en 31 partidos, y nuevamente tiene un arranque lento como cachorro (9-1 con 2B, 3CA, 2CI), con la ventaja de que aún es temprano en el calendario y tiene herramientas llamativas para esperar un poco su porcentaje de slugging históricamente desde Wrigley Field es de .546 en 27 juegos.
También puede adaptarse con facilidad al puesto de quinto en la alineación y cuidado por Kris Bryant(2°), Anthony Rizzo (3°) y Javier Báez (4°) y apoyarse en su tiene OPS de .857 con corredores en posición de anotar.
De hecho, esta comodidad ofensiva ya comenzó a dar sus frutos. El zuliano, a su llegada a Chicago ya se decantó por la energía de Báez.
“Es el jugador más electrizante de todo el béisbol”, dijo González a MLB.com. “Hace cosas jugando que no tienen explicación. Puede hacer cosas con las manos. Puede hacerlas deslizándose. Es muy inteligente. Es divertido verlo jugar. Y estoy feliz de estar jugando en su mismo equipo”.