Un postre clásico y súper delicioso que te encantará, así son estas Magdalenas clásicas, con las que podrás deleitar a todos en casa.
De seguro te acompañarán en más de un desayuno o merienda porque, además de ser súper fáciles de preparar, su sabor es espectacular ¡son como las de toda la vida! Y la miga que tienen… Uff, más esponjosa no puede ser ¡hasta hace ruidito cuando las abres!
(para 12 unidades)
– 2 huevos medianos y 1 pequeño
– 125 gr. de azúcar
– 125 ml. de aceite de oliva suave
– 125 gr. de harina
– 1 sobre de levadura Royal (16 gr.)
– Ralladura de 1/2 limón
– En un bol o con la ayuda de una batidora eléctrica bate los tres huevos un par de minutos y añade el azúcar. Bate hasta que se integren bien los dos ingredientes y la masa blanquee.
– Añade la ralladura de limón y bate unos 5 minutos más. Continúa con el aceite y sigue batiendo unos 3 minutos más.
-Sobre el bol de la masa añade la harina y la levadura tamizadas y mézclalo con movimientos envolventes utilizando una espátula o lengua.
– Cuando ya estén todos los ingredientes bien mezclados, deja que la masa repose como mínimo una hora en el frigorífico.
– Una vez que la masa haya reposado, sácala del frigorífico, remuévela con cuidado utilizando la espátula y distribuye la masa entre los moldes, rellenando solo las 3/4 partes de cada uno. Deja que reposen otros 10 minutos en el frigorífico.
– Pon a precalentar el horno a 230ºC, calor arriba y abajo.
– Espolvorea un poco de azúcar por encima y mantén la bandeja en el frigorífico hasta que se caliente el horno.
– Hornéalas durante 12-14 minutos hasta que tengan un tono dorado. Puedes pincharla con un palillo y si éste sale limpio, las magdalenas ya estarán listas.
Déjalas un par de minutos en la bandeja y luego pásalas a una rejilla para que se acaben de enfriar.
Si quieres que se conserven bien, guárdalas en una caja de lata.