Desde que Mattel anunció que iba a sacar al mercado una muñeca Barbie que va en silla de ruedas y otra que lleva una prótesis ortopédica les han llovido los agradecimientos de muchos padres. Y es que según han contado ellos mismos, era la petición que más recibían en su buzón de sugerencias.
Han recibido el asesoramiento de Jordan Reeves, un niño de 12 años que tiene un brazo protésico así que sabe de lo que habla y de un equipo de la Universidad de UCLA para el diseño de la silla.
Pero no es la primera vez que Mattel cambio los estereotipos de la chica rubia esbelta. En los años 90, en pleno apogeo de la muñeca más famosa del mundo, Mattel ya se atrevió a lanzar una Barbie en silla de ruedas, se trataba de Becky y el modelo se agotó en muy poco tiempo.
Las Barbies que recordamos de nuestra infancia han cambiado mucho y lo han hecho para bien. Las mujeres son distintas, de diferentes razas, culturas y con características físicas variadas, así que ha sido una gran idea adaptarse a los nuevos tiempos y no detenerse solo en estereotipos.