Las películas de bajo presupuesto en los años 80 traían buen material como también buenos actores, Mel Gibson era uno de ellos. En los años 80 las películas de acción y de terror copaban la escena. Pero llegar a la pantalla grande en el continente americano para muchos era difícil.
Los formatos llamados del “cine en su casa” eran los más vendidos en los años ochenta. A finales de las setenta una películas corrió como pan caliente en toda la parte sur de América. Mel Gibson era el protagonista, un desconocido que se hizo famoso gracias a la magia del VHS y del Betamax.
Mad Max fue la cinta que encabezaba la acción, un formato apocalíptico que presentaba a un actor joven. El escenario era Australia, y estaba acompañado de otros actores desconocidos en este lado del mundo. Mel Gibson era el protagonista de la obra maestra de George Miller. Miller era un productor de cine que hizo una película con un bajo presupuesto y que no supo que la acción la convertiría en un clásico famoso.
Un desconocido famoso en Venezuela
Los periódicos y revistas en Venezuela buscaron información del actor. De hecho se supo que hasta Venevisión y Radio Caracas Televisión preguntaron cuanto cobraba por venir. La fama que obtuvo Mel Gibson la logró gracias a la proyección de Mad Max en los hogares latinos.
Carros, choques y fiebre
Venezuela entró en la fiebre de Mad Max, algunos talleres ofrecían los colores en los carros parecidos al “Interceptor”. No solo en Venezuela en Colombia y México la fiebre fue mayor. La película como tal no se presentó en el cine, solo en VHS y Betamax.
América latina fue conquistada por Mel Gibson y por George Miller. Pocos sabrían que para el siglo 21 la Mad Max no solo la película sería un éxito, también un clásico.