Se ha comprobado que los músicos son amantes de los postres y lo interesante es que las preferencias varían dependiendo del género musical, aunque algunos gustos coinciden. Y así, lo constata Carlota González Sucre, una de las chefs-reposteras más reconocidas de Venezuela.
La reconocida chef sostiene que tras una serie de consultas, platillos como el ponqué de limón o de vainilla, la torta tres leches, así como los brownies tienen un común denominador independiente del estilo musical o disciplinas artísticas.
En el mundo de la sinfónica, hay una marcada tendencia hacía la pastelería estilo europeo como la selva negra, las tartaletas de fresa y durazno o la torta Opera. El laureado violinista y director de orquesta Eddy Marcano afirma ser un gran degustador.
Lo mismo sucede con el maestro Manuel López Gómez, cuya debilidad es la milhojas y así muchos otros casos similares con los postres, pero hay excepciones en el gremio sinfónico, por ejemplo, el favorito del maestro Christian Vásquez es la torta de triple chocolate.
Carlota González, directora del emprendimiento gastronómico “Sucré”, informa que los rockeros consultados por Cresta Metalica coinciden con cualquier plato que lleve chocolate y mientras más mejor, como el brownie o las galletas chocolate-chip.
La preferencia de los músicos
Alfredo Rugeles, uno de los directores de orquesta más experimentados de Venezuela, así como varía entre lo más clásico, lo popular, el rock y lo experimental, también varía en gustos dulceros: “mis favoritos son: la red velvet, el tres leches y el pie de limón”.
La pianista Prisca Dávila, famosa por su fusión de jazz con música tradicional venezolana, también tiene el hábito de “fusionar” y diversificar su pasión por el dulce: el brownie con helado, el pie de limón y la marquesa de chocolate.
Carlota González, directora del emprendimiento gastronómico “Sucré”, informa que los rockeros consultados por Cresta Metalica coinciden con cualquier plato que lleve chocolate y mientras más mejor, como el brownie o las galletas chocolate-chip.
También, por ejemplo, Philipp Scheer, guitarrista y fundador de la banda SIBELIUS, es fanático tanto del rock como de lo clásico y afirma que sus postres favoritos son la torta de profiteroles y la milhojas.
“Los brownies de Sucré son cremosos, chocolatosos y las galletas son crujiente en los bordes pero chewy en el medio, es por eso que sacamos los brookies que también son un éxito para este tipo de público rockero”, destacó la experta repostera.
Según la chef, “la Red velvet tiene mucho que ver con el jazz. Es muy especial porque al prepararlo se obtiene una torta con una textura aterciopelada de color rojo intenso y tiene un sabor dulce más no empalagoso, con el acompañante perfecto de un increíble frosting de queso crema”.
Afirma que la pavlova coincide con quienes tienen gustos musicales muy refinados y específicos, porque es un postre delicado y delicioso que combina el dulce de la base de merengue con nueces, lmendras, una capa de bufito y otra de crema chantilly con el ácido y dulzor de las fresas.
Arraigos por tradiciones de tierras natales
Pero las preferencias de los músicos venezolanos también se arraigan a las tradiciones de sus tierras natales, como la popular tres leches y los ponqués de vainilla o limón.
En este sentido, Carlota comenta que el ponqué de limón “es otro postre que no falla por su sabor tradicional, recuerda las meriendas que preparan los abuelos.
La pianista, compositora y directora de orquestas Sylvia Constantinidis, proveniente de Nueva Esparta, radicada en EEUU y quien realiza giras por Europa, no cambia lo venezolano: “por nada del mundo, mis favoritos son el majarete, el arroz con leche y el arroz con coco”.
Según Carlota, otros gustos de los artistas son los alfajores, aunque de origen sureño, se han “venezolanizado”, porque aquí se produce un arequipe muy bueno, con leche y procesos nacionales, no solo de vaca, también con la de búfala, produciendo así un ingrediente muy importante.