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Maximiliano: “Primero” es la salsa

Maximiliano Hernandez nació en Caracas el 8 de Julio de 1991. Su madre tuvo la intuición de que sería cantante y no podía ser de otra manera. Su padre le ofrendo “El nacimiento de Ramiro” de Rubén Blades con un coro de tíos, primos y vecinos como primer obsequio de vida. Una semana duro la farra de los Hernandez por el nacimiento de Maximiliano.

A partir de allí la única manera de dormirlo no era el tradicional biberón ni la vuelta a la manzana en el carro; a Maximiliano había que cantarle tonadas de Simon Díaz para que durmiera un rato. Se levantaba de madrugada, no a comer, sino a escuchar tonadas hasta volver a quedarse dormido.

Muy pronto Maximiliano se graduó del cancionero folklórico Venezolano para migrar a algo mas movido. Como buena Caraqueña de los Rosales, Elizabeth su madre, se atrevió a darle un poco de movimiento al rito noctambulo del pequeño Maximiliano. De su larga colección de discos Elizabeth grabo un cassette con lo m{as granado de la musica Caribeña; Willie Colon, la Dimension Latina y por supuesto Rubén Blades convirtiendo el casette en un “vuelta y vuelta” de canciones que pronto se convirtieron en bailes en la sala de los Hernandez.

Todo la cuadra sabía del infante Maximiliano que se dormía solo con Salsa a todo volumen y gente bailando a su alrededor. Pronto Lefty Perez, Lalo Rodriguez, Gilberto Santa Rosa y Luis Enrique impregnaban el oido del joven Maximiliano. Así creció Maximiliano que antes de pronunciar una palabra repetía las melodías de las canciones del momento y antes de caminar ya bailaba agarrado de los barrotes de la cuna. De niño soñaba en ser el tercero de la familia Primera en Salserin.

Como en el clásico de “Maestra Vida” que su padre le ofrendo al nacer, Maximiliano nunca se inclino en ser como Aparicio o como Clemente. el lo único que quería hacer en la vida era cantar y ser un gran sonero como Blades. Formo parte de conjuntos corales desde que tiene uso de razón manifestando su punto de pimienta de salsero y bolerista cuando se le presentaba la oportunidad. Un día fue expulsado del coro la Iglesia San Pedro por alterar el programa de los atriles del coro con las letras de una de las canciones de Marc Anthony. El párroco de la iglesia lo confeso, lo perdono y le dio un recipe de Ave Marías en tiempo record, porque Maximiliano era la estrella del coro y no podía faltar. Y es que la voz de Maximiliano era el elemento que aglutinaba a la Feligresía Domingo a Domingo, boda tras boda y bautizo tras bautizo.

Fogueo

Llegando a su mayoría de edad Maximiliano canto en varias orquestas, grupos de gaitas y en general en cualquier tarima disponible. Fue la voz principal de la coral del federación Medica Venezolana bajo la dirección del maestro Luis Eduardo Galian, Estudio canto de la mano de la cantante y maestra Nancy Acevedo. Concurso en la voz dorada en el club el Dorado Country Club y el Club Solare en el estado Táchira. También realizó talleres de actuación con Luis Mayer durante varios años.

Llego hasta buscar trabajo de mesonero un una famosa casa de fiesta del este caraqueño solamente con la intención de saltar al escenario cada vez que la orquesta interpretaba “Románticos al rescate” de Luis Enrique o “Vivir sin ella” de Gilberto Santa Rosa. De esa escuela Maximiliano obtiene la elegancia y sofisticación de los salseros románticos y es parte de su estilo al cantar y componer.

En una presentación realizada en Ciudad Banesco en el concurso “Me muero por Cantar” conoce al maestro Josué Hernández, quien impactado por la capacidad de Maximiliano de mover los sentimientos de la audiencia se dispone a componer un cuerpo de canciones para Maximiliano. Su primer disco, llamado “Maximiliano Primero”, recoge una excelente muestra de salsa sofisticada, depurada y extraordinariamente bien interpretada por Maximiliano.

El intérprete lleva adelante una propuesta de salsa romántica y sofisticada repleta de vivencias cotidianas y poesía de la piel; revelando las intimidades y misterios del corazón. La conducción musical de Primero, estuvo de la mano de Eiter Gonzales acompañado de Leonel Ruíz en el piano, en la percusión y Robner Figueroa en el bajo. Los coros fueron tejidos en las voces de Gustavo Gerardo e Irvin Manuel todos bajo la tutela del sonido de Jorge Cardona. “Primero” no solo es el debut de Maximiliano sino uno de los mas prometedores lanzamientos de la música tropical en la ultima década. Suena como el nuevamente.

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