Qué es el Poliamor: cuando la exclusividad no es parámetro del amor

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Qué es el Poliamor: cuando la exclusividad no es parámetro del amor

La filtración de un audio de la pareja de Florencia Peña con una supuesta “tercera en discordia” desató el debate en los medios y en las redes sociales. Y pese a que el abogado salteño reconoció la relación con una modelo de 26 años, fue la propia Peña quien salió a aclarar la situación, aunque admitió que le había molestado la difusión de los audios.

“Tenemos una relación consensuada y abierta donde ninguno hace nada que no haya sido charlado -esclareció la actriz-. Es una construcción llena de amor y abierta. Lo que Ramiro hizo está consensuado, me hubiera gustado no tener que escuchar audios íntimos. Yo no creo en la monogamia, pero sí en formar una pareja desde el amor absoluto; lo último que quiero es que él esté en este punto, y si él pidió que no se filtraran los chats, fue porque sabía que me dañarían, pero yo ya sabía de la existencia”.

Lo que la actriz de Los vecinos de arriba y jurado de Bailando por un sueño y el padre de su hijo Felipe, Ramiro Ponce de León, tienen es una relación basada en el poliamor, cada vez más frecuente no sólo en el mundo del espectáculo sino en la vida misma.

Ellos creen que la monogamia y la exclusividad sexual no son la única forma de tener un vínculo de pareja.

Para ellos aquello de “la media naranja” y “la otra mitad” no corre. Su pareja comenzó siendo una relación a la distancia (él vive y trabaja en Salta y ella va y viene entre la provincia norteña y Buenos Aires) y, ya con un hijo en común, planean casarse. Pero no así resignar el tipo de vínculo que decidieron tener.

Consultado por Infobae, el médico psiquiatra y sexólogo Walter Ghedin, manifestó que “el modelo poliamoroso cuestiona el amor monógamo y lo que resulta de la exclusividad vincular: celos, posesión, traiciones, infidelidades, y sobre todo, el imperativo religioso de que el amor debe ser ‘para toda la vida’. Para el poliamor los vínculos son flexibles y el único regente de los mismos es el deseo amoroso de estar con otros. La libertad que deviene en sentimiento de bienestar debe nutrir las relaciones poliamorosas, despojadas de las reglas del control y de la irreductible exigencia sobre los vínculos monógamos”.

“Los poliamorosos fundamentan su práctica en la capacidad para enamorarse y sostener al mismo tiempo varias uniones con compromiso emocional -ahondó el experto-. El tipo de unión no tiene el sexo como prioridad, sino la conexión afectiva. Es condición que los miembros del grupo poliamoroso sepan de la existencia de los otros. No deben existir secretos ni relaciones paralelas de índole sexual. El acuerdo entre los miembros se considera imprescindible”.

La psicóloga Andrea Orlandini analizó que esta nueva tendencia sexual “comenzó en la década del ’60 en los Estados Unidos y luego se replicó en Europa, cada vez gana más y más adeptos en todo el mundo”. Sugirió, a la vez, que la aceptación del amor entre más de dos personas tiene más arraigo en los países desarrollados: “En América Latina se está empezando a hablar más del tema, pero aún queda camino por recorrer en asesoramiento y acompañamiento, porque al fin de cuentas estamos hablando de amor”.

 

La especialista destacó que para los “poliamorosos” no existe la infidelidad. “En la lectura que hacen no hay traición porque previamente acordaron tener la libertad de incluir a terceros”, observó. Y detalló que los “polis” tienen reglamentos, una secuencia de criterios, donde la honestidad, la comunicación y la negociación son claves. Profundizó además sobre un término que los define: la compresión, que trata sobre el sentimiento, la emoción de sentir alegría o empatía por y hacia las personas que aman.

En relación a una consulta que establece las diferencias entre una relación monogámica y una poliamorosa, Orlandini hizo énfasis en que lo importante en cualquier tipo de relación es que las partes estén satisfechas: “Lo más sano es que la pareja o los involucrados estén felices, estén plenos, que se puedan compartir, puedan negociar, y fundamentalmente que no exista el abuso”.

 

Fuente: infobae